Variedades locales y/o adaptadas
Información
Nuestros/as antepasados/as domesticaron y modificaron las especies vegetales susceptibles de ser cultivadas y viajaron con ellas. Se observaron y aprovecharon las mutaciones de los cultivos, seleccionándolos para nuevos ambientes y para necesidades y gustos. Gracias a esto, ha llegado hasta hoy un gran número de variedades locales, aunque otras se han perdido en el camino.
El calificativo de local, primitiva, antiguo, tradicional o autóctono define una íntima relación con el entorno, implica un elevado grado de adaptación a las condiciones ambientales de la zona y también una demanda de la población donde se encuentra (Fernández, 1999).
Podemos definir las variedades locales como “poblaciones diferenciadas, geográfica y ecológicamente, visiblemente diferentes en su composición genética con las demás poblaciones y dentro de ellas y son producto de una selección por parte de los agricultores, resultado de los cambios para la adaptación, constantes experimentos e intercambios” (FAO, 1996). Estas variedades no son algo estático, sino dinámico, modificando sus caracteres por la presión de los seres humanos y la naturaleza durante su evolución.


Afortunadamente, el reglamento permite la autoproducción de semillas, así que se pueden mantener las formas locales y la autonomía. Con la autoproducción se recupera el mecanismo de adaptación y mejora de los materiales genéticos del agrosistema, volviendo a dirigir la selección de los mejores tipos, adaptados al lugar y al manejo. Con esto, se ofrece al consumidor el producto de la máxima calidad alimentaria, producido de la manera más sostenible posible para nuestro medio ambiente y nuestra cultura.
Beneficios

La capacidad de adaptación a las condiciones cambiantes de una variedad tradicional es mucho mayor que una variedad comercial. En los sistemas homogéneos, todos los individuos reaccionan de un modo semejante frente a perturbaciones y puede llegar a producirse una auténtica catástrofe alimentaria. Esta heterogeneidad proporciona al cultivo la estabilidad en la producción frente a la vulnerabilidad que sufren las variedades comerciales.
Ante cualquier problema, plaga, enfermedad, condiciones meteorológicas, etc., una variedad local tiene mayor capacidad de superar el estrés causado que una variedad comercial homogenea. Las poblaciones heterogéneas también suelen recuperarse con mayor rapidez tras cesar esta perturbación.
Una última característica, de gran interés, es que las variedades tradicionales presentan una excelente calidad, no sólo a nivel analítico, sino también aportando diversidad en un mercado predominantemente uniforme y poco variado, aportando formas, colores y sabores. Es decir, además de ser un patrimonio que no podemos permitirnos el lujo de perder, las variedades tradicionales pueden ser base para las estrategias de desarrollo local.
Valor comercial diferenciado
- Mercados de proximidad, grupos de consumo y restaurantes de alta gastronomía
- Atributos diferenciadores (sabor, textura, color y cualidades nutricionales)
- Certificación ecológica + variedad local = doble valor añadido
- Historia y patrimonio cultural asociado
- Iniciativa «Murcia en tu mesa»
El interés de las variedades locales para la agricultura ecológica se resume en (Roselló et al., 2000):
- Contribuyen a aumentar la diversidad biológica del agrosistema.
- Tienen mayor capacidad de superar situaciones desfavorables o factores limitantes, lo que se conoce como resiliencia.
- Muestran una mayor adaptación a las condiciones de cultivo de la agricultura ecológica.
- No han sido seleccionadas buscando solo la productividad, como las semillas convencionales, sino usos y cualidades específicas.
- Suponen una herencia cultural de gran importancia que no debe desaparecer.
- Promueven la soberanía alimentaria.
Recomendaciones
Autoproducción
- Selección y conservación de semillas
- Selección masal positiva
- Secado artesanal hasta 5% de humedad
- Conservación en tarros herméticos y lugar fresco
- Etiquetado con variedad, fecha y procedencia
- Adaptación al territorio
- Priorizar variedades con historial en la zona
- Periodo de adaptación de 2-3 ciclos para evaluación
- Registro de comportamiento agronómico (vigor, resistencia, productividad)
- Multiplicación y mantenimiento
- Aislamiento entre variedades para evitar polinizaciones cruzadas
- Mínimo 20-30 plantas por variedad para mantener diversidad genética
- Rotación con otras familias botánicas

Proveedores disponibles
El MAPA ha creado la aplicación ECOSID “Sistema de información y disponibilidad de material ecológico y en conversión de reproducción”.
A continuación, se nombran las iniciativas y proveedores en las regiones de Murcia y Almería con semillas y/o plantel ecológico:
Murcia
- Red Murciana de Semillas – Intercambio de semillas
- Red de Agroecología y Ecodesarrollo de la Región de Murcia (RAERM)
- La Almajara del Sur (Cehegín): Vivero ecológico, semillas libres y tradicionales
- Banco de Germoplasma del IMIDA (BAGERIM)
- Murcia Seeds – Productor agrícola con disponibilidad de semillas/plantel
- Babyplant (Murcia – Santomera) – Plantel hortícola y aromático
- Semilleros La Sala (Murcia) – Vivero y semillero,; especialistas en injertos hortícolas y soporte técnico
- Viveros Alhárabe – Vivero forestal y plantas agrícolas en Moratalla
- Agrovivero del Mediterráneo (Jumilla): especializado en producción de semilla de pistacho y asesoramiento
Almería
- Semilleros Loteplant (El Ejido, Almería) – Producción de planta hortícola
- Semillero Laimund – Producción de plantel hortícola y ornamental
- Almeriplant Semilleros Ecológico – Especializada en plantel
- Semilleros Deitana – Producción de plantel hortícola
Funciones y beneficios
- Aporte de carbono orgánico soluble.
- Mejora de estructura y capacidad de retención de agua.
- Estímulo de la microbiología del suelo.
- Mitigación de suelos salinos y degradados. – Reducción de dependencia de fertilización química.
- Alineada con Directiva de Nitratos y estrategias de restauración.
Cultivos adecuados, coste y método de aplicación
- Uso generalizado.
- Especialmente útil en suelos con MO <1%, riego intensivo o salinos.
- Hortícolas, frutales, cultivos exigentes.
- 0,5–3 €/L.
- Coste total: 25–400 €/ha según dosis.
- Muy viable técnica y económicamente.
- Fertirrigación: 50–150 L/ha diluidos.
- 2–3 aplicaciones por campaña.
- Sin equipamiento especial adicional.
Implantación del cultivo
Abrir surco en presencia de residuo, colocar semilla a profundidad uniforme y asegurar contacto semilla-suelo.
- Emplear sembradoras adaptadas (discos/cuchillas abre-surco, ruedas tapadoras y control de profundidad).
- Ajustar:
- Cuchillas/coulters para cortar residuo sin “peinar” el suelo,
- Presión de elementos según textura y humedad,
- Velocidad de avance para mantener precisión.
- Minimizar residuo clavado en el surco (reduce contacto semilla-suelo).
Manejo de plantas adventicias
Al reducir el laboreo, más semillas quedan en superficie. La gestión de adventicias se abordará con:
- Rotaciones y fechas de siembra que “rompan” ciclos.
- Cobertura (rastrojo/cubiertas) para sombreo y supresión física.
- Siembra a dosis y marcos competitivos (cultivo “cierra” antes).
- En sistemas donde sea viable, control mecánico muy localizado (interlínea) o técnicas culturales.
Fertilidad y nutrientes
En sistemas con baja perturbación suele aparecer estratificación: más materia orgánica y nutrientes inmóviles (P, K) en los primeros centímetros. Eso no es necesariamente malo, pero exige ajustar muestreos y abonado.
- Muestreo de suelo por estratos (0–5; 5–15; 15–30 cm) si hay dudas de fertilidad superficial vs. subsuperficial.
- Considerar fertilización localizada (en banda) al sembrar, especialmente para P en suelos fríos o con baja disponibilidad.
- Integrar aportes orgánicos (estiércoles/compost), cuidando trazabilidad y riesgo de compactación por maquinaria pesada.
Lista de Variedades Locales


